Identidad
Una lectura sobre validación externa, criterio propio y decisiones profesionales.
Hay una pregunta que puede revelar mucho más de lo que parece: ¿Quién eres cuando nadie te está validando? No se trata solamente de saber si necesitas aprobación de los demás.
La pregunta es más profunda: ¿Cuánto de tus decisiones está realmente basado en tu propio criterio y cuánto está condicionado por lo que crees que los demás van a pensar, aceptar o considerar correcto? Esto puede aparecer en situaciones mucho más cotidianas de lo que imaginamos.
- Puede estar presente cuando defines el precio de tu trabajo pensando en cuánto crees que el mercado va a aceptar.
- Cuando tienes una decisión clara, pero buscas tantas opiniones que terminas dudando de tu propio criterio.
- Cuando sabes que tienes experiencia y algo valioso que aportar, pero postergas mostrarlo hasta sentirte completamente preparado.
- Cuando entras a un espacio donde percibes mayor autoridad y, sin darte cuenta, cambias tu manera de hablar, de presentarte o de ocupar tu lugar.
- O cuando quieres crecer profesionalmente, pero al mismo tiempo estás pendiente de cómo ese crecimiento será recibido por los demás.
Y muchas veces no identificamos esto como búsqueda de validación.
- Lo llamamos prudencia.
- Estrategia.
- Ser realista.
- Querer hacer las cosas bien.
Identidad
La validación también puede estar detrás de nuestras decisiones
Buscar aprobación no siempre significa preguntar directamente: “¿Está bien lo que estoy haciendo?” También puede significar construir nuestras decisiones anticipando la reacción de los demás.
Por ejemplo:
- “Este precio seguramente les parecerá demasiado alto.”
- “Quizá todavía no estoy suficientemente preparado.”
- “¿Qué van a pensar si me presento de esta manera?”
- “Mejor espero un poco más.”
- “Tal vez debería hacerlo como lo hacen los demás.”
En esos momentos, la referencia deja de estar completamente dentro de nosotros.
Empezamos a mirar hacia afuera para determinar qué es correcto, aceptable o seguro.
Y cuando esto se convierte en un patrón, puede influir en nuestra manera de trabajar, cobrar, comunicarnos, relacionarnos y ocupar nuestro lugar.
Identidad
El primer paso no es cambiar. Es darte cuenta.
Aquí entra un concepto que ayuda a comprender este proceso: la metacognición.
De manera sencilla, la metacognición es la capacidad de observar nuestros propios procesos de pensamiento.
Es poder darte cuenta de lo que estás pensando mientras lo estás pensando.
Y en la práctica también implica observar cómo esos pensamientos influyen en lo que sientes y en las decisiones que tomas.
Eso que yo llamo “cacharte”.
Cacharte pensando:
- “Estoy poniendo este precio pensando en lo que otros van a considerar correcto.”
- “Estoy buscando otra opinión porque dejé de confiar en mi criterio.”
- “Estoy modificando mi manera de presentarme porque estoy anticipando lo que otros van a pensar.”
- “Estoy postergando esto porque necesito sentirme completamente seguro antes de hacerlo.”
Observarlo no significa juzgarte.
Tampoco significa que a partir de ese momento tengas que actuar de manera completamente diferente.
Significa que ahora puedes ver algo que antes estaba ocurriendo automáticamente.
Y eso cambia las posibilidades.
Identidad
Entre lo que ocurre y lo que haces existe un espacio
Mientras un patrón permanece invisible, es muy fácil repetirlo.
- Sucede algo.
- Aparece una emoción o un pensamiento.
- Reaccionamos.
- Y seguimos adelante.
Pero cuando empiezas a observarte, puedes reconocer el patrón mientras está sucediendo.
Y entonces aparece una posibilidad que antes no estaba disponible: elegir. Puedes detenerte y preguntarte:
- ¿Qué estoy haciendo?
- ¿Desde dónde estoy tomando esta decisión?
- ¿Estoy actuando desde mi propio criterio o desde lo que creo que los demás esperan de mí?
- ¿Qué haría diferente si no necesitara que esta decisión fuera aprobada?
No siempre vas a elegir diferente inmediatamente.
Y tampoco se trata de hacerlo perfecto.
La transformación ocurre con la práctica.
Identidad
El cambio de identidad ocurre en la acción
Una de las ideas más importantes cuando hablamos de identidad es que no basta con pensar diferente sobre nosotros mismos.
Puedes decir:
- “Soy una persona segura.”
- “Confío en mí.”
- “Sé lo que valgo.”
Pero si cada vez que tienes que tomar una decisión importante vuelves a buscar aprobación, tu experiencia sigue siendo la misma.
El cambio empieza cuando aparece una situación conocida y tú respondes de una manera diferente.
- Pones un precio desde tu propio criterio.
- Sostienes una decisión aunque alguien no esté de acuerdo.
- Te presentas en un espacio sin intentar hacerte más pequeño.
- Muestras tu trabajo aunque todavía exista cierta incomodidad.
- Dejas de esperar que alguien te confirme que ya estás listo.
Cada una de esas decisiones genera una nueva experiencia.
Y esa experiencia se convierte en evidencia.
- Estoy comprobando que puedo hacer esto.
- Puedo sostener esta decisión.
- Puedo ocupar este lugar.
- Puedo mostrarme aunque no todos estén de acuerdo.
Eso empieza a modificar la manera en que te percibes.
Y ahí comienza un cambio real de identidad.
Identidad
No se trata de dejar de sentir miedo
El objetivo no es convertirte en una persona que nunca duda, nunca siente incomodidad o nunca se preocupa por lo que otros piensan.
Eso no es realista.
La expansión tampoco significa ausencia de miedo.
Significa poder permanecer presente frente a lo que sientes y aun así elegir desde un lugar más consciente.
Por eso la observación es tan importante.
Porque no puedes elegir conscientemente aquello que ni siquiera estás viendo.
La próxima vez que te encuentres dudando de un precio, buscando aprobación, postergando una decisión o modificando tu manera de presentarte para encajar, prueba algo muy sencillo: Cáchate. No te juzgues.
Obsérvate.
Pregúntate desde dónde estás actuando.
Y después decide.
Porque muchas veces la transformación no empieza con una gran decisión.
Empieza en ese pequeño instante en el que te das cuenta de que estás repitiendo lo mismo.
Y esta vez eliges hacerlo diferente.
Ahí comienza a construirse una nueva identidad.
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